Cultivar con la luna

 

 

Desde muy antiguo, nuestros antepasados sabian que la influencia de la luna en el cultivo cambiaba según el punto en que esta se encontrara de su ciclo. Su ciclo, que dura 29,53 días, lo podemos dividir en cuatro fases: llena, menguante, creciente y nueva y en cada una de estas conviene llevar a cabo una u otra actividad en el huerto. Tambien hay que tener en cuenta su lugar en el firmamento, ya sea estando en ascendente o descendente.

Luna llena: sembrar plantas de fruto, voltear el compost, recolectar y podar.

Luna menguante: sembrar plantas de raíz, preprarar la tierra, trasplantar y aplicar productos naturales para luchar contra plagas.

Luna creciente: estimula el desarrollo hacia arriba, sembrar plantas de hoja.

Luna nueva: estimula la parte foliar, sembrar plantas de flor.

Ascendente: estimula el desarrollo vegetal.

Descendente: estimula el enraizamiento y la vida de la tierra, ideal laboreo y transplante y poda.